Cómo utilizar la práctica del recuerdo para mejorar el aprendizaje

Hoy traemos la traducción al español de una breve guía sobre la practica de recuerdo, una estupenda herramienta educativa para mejorar el aprendizaje. Esta guía es fruto de los trabajos de investigación llevados a cabo por el equipo liderado por Pooja Agarwal (enlace a su perfil en twitter). Allá vamos:

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Cómo utilizar la práctica del recuerdo para mejorar el aprendizaje

¿Te imaginas poder mejorar las notas de tus alumnos desde un seis hasta un nueve? La solución no pasa por  la tecnología, ni tampoco por el dinero. No es más tiempo de clase. Curioso ¿verdad? Cuando pensamos en aprender normalmente nos centramos en la transmisión de información hacia la cabeza de los alumnos pero ¿y si en lugar de esto nos centráramos en obtener información desde la cabeza de los alumnos?

La práctica del recuerdo es una estrategia de aprendizaje donde nos centramos en extraer información desde la memoria a través del acto de recordar o recuperar información de la mente. De esta forma nuestra memoria se fortalece y el olvido es menos probable que ocurra. La práctica del recuerdo es una estrategia poderosa para mejorar el rendimiento académico si necesidad de invertir en tecnología, dinero o tiempo de clase. En este artículo hablaremos sobre cómo utilizar la práctica del recuerdo para mejorar el aprendizaje, que fue establecida tras casi 100 años de investigación. Es una técnica simple de aprendizaje que es fácil de implementar y consigue resultados duraderos. Para mejorar el aprendizaje, pretendemos enfocarlo con una nueva postura: vamos a enfocarnos en “extraer” la información en lugar de “introducirla”.

¿Que es la práctica del recuerdo?

Es una estrategia en la cual se intenta recuperar la información de la mente en sucesivas ocasiones y se consigue una mejora del aprendizaje. Esforzarse por recuperar información nos fuerza a extraer todo ese conocimiento y examinar lo que conocemos. Por ejemplo, yo puedo pensar que conozco quién fue el cuarto presidente de Estados Unidos pero no puedo estar seguro a menos que intente dar con la respuesta por mí mismo (fue James Madison). A menudo creemos que hemos aprendido algo, pero cuando intentamos “recuperarlo” nos damos cuenta de que no nos acordamos del todo bien. Precisamente es este olvido lo que mejora nuestra memoria y el aprendizaje, ya que esforzarse por recuperar esa información nos hace ejercitar y fortalecer nuestra memoria y también nos da pistas sobre nuestras lagunas de aprendizaje.

Probablemente ya estés utilizando la práctica del recuerdo en tu aula

Te parece algo poco novedoso ¿verdad? Probablemente sea porque ya lo estés usando en tu aula, por ejemplo, cuando preguntas cuestiones a tus alumnos durante clase o les das exámenes o tareas para realizar en casa para que practiquen lo que aprendieron. Estos serían ejemplos de la práctica del recuerdo. La gran diferencia, sin embargo, es que el recuerdo debe ser utilizado como una estrategia de aprendizaje y no como una herramienta de evaluación. De hecho, la investigación demuestra que el recuerdo es una estrategia de aprendizaje más potente que otras que se utilizan también mucho en el aula como la explicación, la lectura repetida o la toma de apuntes. Así que en lugar de pedir a los alumnos que recuperen información sólo durante las pruebas de evaluación, fomenta el recuerdo durante todas las lecciones para mejorar su grado de retención de los contenidos (Roediger et al., 2011).

¿Por qué esta técnica funciona?

De nuevo, cuando pensamos en el aprendizaje normalmente pensamos en introducir información en la mente de los alumnos. Los profesores suelen explicar, enseñar videos, dar apuntes o utilizar hojas de repaso. Los alumnos a menudo estudian releyendo sus libros, subrayando información o leyendo sus apuntes. En ambas situaciones el foco está en adquirir información hacia adentro con la esperanza de que se quede bien fijado.

Todos hemos experimentado alguna vez la sensación de que estos métodos funcionan – si me esfuerzo mucho y releo y estudio mis apuntes siento bastante seguridad y creo que sé toda la información. Y, de hecho, el esfuerzo tiene sus frutos: normalmente estudiar mucho produce buenos resultados en los exámenes, pero ¿cuál es el problema?

El problema es que estos métodos sólo llevan a un aprendizaje a corto plazo. Alguna vez le has preguntado a tus alumnos acerca de contenidos de hace unos meses solo para darte cuenta de que se han olvidado de la mayoría. Esta situación sucede porque tenemos una concepción errónea de la memoria. Cuando la información viene a la mente rápidamente y sentimos fluidez, creemos que se ha producido un aprendizaje. Pero para nuestra sorpresa, sin embargo, la investigación en memoria ha demostrado todo lo contrario: cuando la información llega a la mente de forma fácil y fluida, esta es fácilmente olvidable. En otras palabras sólo porque hayamos aprendido algo rápido y fácil no significa que lo vayamos a recordar.

El aprendizaje que “cuesta” produce aprendizaje a largo plazo

La práctica del recuerdo hace que el aprendizaje “cueste” y suponga un reto. Ya que recuperar la información requiere cierto esfuerzo mental, normalmente pensamos que lo estamos haciendo mal si no recordamos algo. Puede parecer que progresamos muy lentamente pero es en ese momento cuando nuestro mejor aprendizaje está ocurriendo. Cuanto más difícil es recuperar ese conocimiento, mejor acaba fijándose a largo plazo. Por ejemplo, esforzarse por recordar una respuesta de una pregunta de ciencias consigue más aprendizaje que simplemente mirarla en el libro. Y tener que recordar la respuesta a una flashcard (tarjeta) y escribirla en un papel mejora el aprendizaje más que pensar que ya sabes la respuesta y girar la tarjeta prematuramente. Enfrentarse a cierta dificultad para aprender- a través del acto de practicar el recuerdo- es mucho más efectivo que leer muchas veces el texto, tomar apuntes o escuchar una explicación del profesor. Los recuerdos lentos y costosos producen un aprendizaje a largo plazo. En contraste, las estrategias de recuerdo rápido y fácil sólo llevan a un aprendizaje a corto plazo.

¿Practicar el recuerdo produce algo más que memorización?

La utilización de la práctica del recuerdo como estrategia ordinaria (y no como herramienta de evaluación) hace que ejercitemos y fortalezcamos nuestra memoria. La investigación demuestra que esta mejora en la memoria y el aprendizaje a largo plazo es flexible, ya que consiguen diferentes resultados:

  • Mejora el pensamiento complejo y las habilidades de aplicación de conocimientos.
  • Mejora la organización del conocimiento.
  • Mejora la transferencia de conocimientos hacia nuevos conceptos.

En otras palabras, practicar el recuerdo no sólo lleva a una mejor memorización, sino que incrementa la comprensión. Al tener un mejor entendimiento de los contenidos, los alumnos pueden adaptar su conocimiento a nuevas situaciones, nuevas cuestiones y a contextos relacionados. Puedes utilizar una variedad de tipos de preguntas o cuestiones por ejemplo pasadas en hechos preguntas conceptuales complejas O de orden superior etc. para asegurarte de que los alumnos no sólo memorizan sino que utilizan esta información de forma flexible (McDaniel et al., 2013)

La práctica del recuerdo, además, tiene un beneficio adicional: nos ayuda a ir nuestros lagunas de aprendizaje. En otras palabras, no sólo nos ayuda a mejorar el aprendizaje y a darnos cuenta de lo que sabemos, sino que también nos indica qué no sabemos. Este aspecto crucial es lo que se conoce como metacognición, o la consciencia sobre aquello que sabemos y no sabemos. Por ejemplo, algunos alumnos estudian mucho para los exámenes y no sacan buena nota. Esto puede ser porque normalmente estudian aquello que ya saben y no estudian aquello que no saben. Haciendo ejercicios de recuerdo los alumnos son capaces de darse cuenta de aquello que saben y aquello que no, y así poder hacer mejores decisiones a la hora de estudiar. Una mejor metacognición también beneficia a los profesores: cuando saben lo que sus alumnos conocen y desconocen los profesores pueden ajustar sus clases para asegurar que todos los alumnos lleguen al mismo objetivo. Un componente importante de la metacognición es el feedback, es decir, ofrecer a los alumnos información sobres si acertaron o fallaron en la respuesta. Sin feedback, los alumnos no saben cómo han actuado, así que el feedback debe estar siempre presente en las prácticas de recuerdo.

¿Para qué edades, niveles o asignaturas es apropiada la práctica del recuerdo?

Para todos los niveles, tanto si usas la práctica del recuerdo con alumnos de tercer curso o alumnos de universidad. Muchas investigaciones han demostrado que es beneficioso para todas las edades, incluso personas de edad avanzada. Es una técnica sencilla que puede ser aplicada de muchas formas para toda las edades.

¿Para todas las asignaturas?

La investigación ha demostrado que mejora el aprendizaje en ciencias, matemáticas, historia, aprendizaje de vocabulario e idiomas.

¿Para todos los alumnos?

La investigación demuestra que beneficia tanto a los alumnos de nivel bajo como de nivel alto. Ya que es una técnica simple y flexible puede ser adaptada a gran variedad de situaciones, incluidas aquellas aulas de educación especial o grupos de alumnos con altas capacidades. Además, los alumnos pueden practicar el recuerdo en casa, por ejemplo, utilizando baterías de preguntas o utilizando flashcards (tarjetas). También pueden trabajar en clase a través de pequeños cuestionarios. En otras palabras, la práctica del recuerdo no es sólo una estrategia para los maestros, sino que es también una estrategia poderosa para los alumnos.

¿Cómo implementar la práctica del recuerdo?

Primero utilízala para involucrar a todos los alumnos, no sólo para algunos. Segundo, ten siempre en mente que esta herramienta debe ser utilizada como estrategia de aprendizaje y no como una oportunidad para evaluar o examinar. Tercero, siempre da feedback. Veamos algunas formas de llevarlo a la práctica:

Clickers (cartas de colores)

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Los clickers o tarjetas de respuesta son una buena forma de involucrar al alumnado durante las sesiones de práctica del recuerdo. Papel y lápiz o cuestionarios para conseguir objetivos de recuerdo. Piensa que si utilizas esta técnica debes plantear previamente las diferentes preguntas que quieres practicar.

Otra forma sería si cada alumno tiene su propio set de tarjetas de colores con las letras A, B, C, y D. De esta forma puedes lanzar una pregunta a la clase y que los alumnos cierren sus ojos y levanten la carta del color que identifique su respuesta. Es una forma fácil y barata y puedes darles feedback inmediato tras su respuesta.

Fichas de entrada o Tickets de salida

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Dale pequeños trozos de papel a cada alumno al principio de la clase según van entrando, o bien cuando tengan que salir al final de la clase. En estos papeles escribe preguntas sobre los contenidos aprendidos en clase. Puede ser una pequeña y sencilla tarea, por ejemplo: “Escribe todo lo que recuerdes de la última clase”. Esto provoca que tengan que recordar y a la vez ahorras tiempo de clase que puedes dedicar a la enseñanza (pero no olvides darles feedback). 

Hojas plastificadas y rotuladores borrables

Plastifica una hoja de papel para cada alumno. Después puedes lanzar una pregunta a la clase y que ellos escriban su respuesta y después la enseñen. De nuevo, esto te sirve para escanear rápidamente las respuestas y ofrecer feedback apropiado.

¿Cuáles son los potenciales desafíos a la hora de implementar la práctica del recuerdo?

¿Necesito cambiar los libros de texto?

No, la práctica del recuerdo funciona con cualquier material y cualquier libro de texto, especialmente con aquellos que integran preguntas de repaso. En nuestra investigación, utilizamos los contenidos que venían en los libros de texto de los profesores y observamos constantemente que la práctica del recuerdo era mejor para el aprendizaje que la relectura o el reestudio sin más. La práctica del recuerdo es una herramienta muy flexible que puedes utilizar con cualquier material: no tienes que modificar el currículo. Simplemente adapta lo que ya tienes en clase para convertirlo en preguntas que promuevan el recuerdo.

¿Necesito cambiar mi forma de dar clase?

No, puedes seguir dando clase como siempre. Simplemente sugerimos que introduzcas actividades de recuerdo tras tus sesiones. Estas puedes ser actividades aisladas, diferentes a tus tiempos de explicación. Puedes seguir utilizando tus métodos y tus actividades ordinarias de la misma forma que siempre.

Pero, si invierto tiempo en actividades de recuerdo, no voy a poder llegar a explicar y enseñar todos los contenidos.

La práctica del recuerdo no necesita más tiempo de clase (significa utilizar el tiempo de clase de forma efectiva). Piensa sobre las actividades que actualmente haces en clase – en otras palabras, ¿están los alumnos utilizando su “tiempo de trabajo” de forma efectiva? ¿Cómo puedes estar seguro de que tus alumnos aprenden cuando les explicas las cosas (especialmente si solo releen o toman apuntes)? La investigación demuestra que los alumnos aprenden más con la práctica del recuerdo. Así que, sustituye las actividades menos efectivas por otras más eficaces. Gastarás el mismo tiempo de clase, pero de forma más óptima.

Algunas preguntas frecuentes:

¿En qué se diferencia la práctica del recuerdo del simple “repaso de preguntas”?

A menudo los profesores utilizan la práctica de recuerdo simplemente lanzando preguntas a alumnos al azar en mitad de la clase. Los alumnos participantes en nuestras investigaciones dicen que prefieren otras estrategias ya que las actividades de recuerdo consiguen involucrar a todos los alumnos, y no solo a aquellos que les ha tocado responder.

¿Cuántas veces tengo que ofrecer prácticas de recuerdo?

Cuantas más veces, mejor. Y mejor si las espaciamos en el tiempo. La práctica hace al maestro, y cuanto más provoquemos el recuerdo, mejor se fijarán los contenidos. Además, realizar prácticas de recuerdo espaciadas en el tiempo, las hace más difíciles, lo que a largo plazo es mejor. Así que, puedes hacer un pequeño cuestionario al final de una clase, o una semana después y un mes después. Estas sesiones de “reaprendizaje” son importantes para refrescar nuestro conocimiento. Los alumnos puede que olviden cosas entre sesión y sesión (es lo normal). Pero cada vez que practiquen el recuerdo de nuevo, las volverán a “reaprender” más rápida y efectivamente.

¿Practicar el recuerdo aumenta la “ansiedad”?

No, de hecho hace todo lo contrario. Sirve para disminuir la ansiedad a ser evaluado. Los alumnos no solo se habitúan a practicar el recuerdo, sino que, como su aprendizaje va aumentando, se van sintiendo más seguros con los contenidos y más relajados frente a los posteriores exámenes. Nuestras encuestas con cerca de 1500 alumnos de colegios e institutos confirmaron que un 72% de alumnos reportaron un descenso en su nivel de ansiedad ante los exámenes al final del año académico.

¿Hay que dar feedback tras la práctica del recuerdo?

Sí. El feedback ayuda a mejorar la metacognición del alumno. Sin feedback, los alumnos no saben lo que han tenido bien o mal. Dar feedback no significa simplemente que el profesor haga el trabajo de corregir y puntuar las pruebas de cada alumno. Feedback puede ser simplemente mostrar las soluciones a las preguntas y que cada alumno se corrija a sí mismo. Además. Cuanto más elaborado sea el feedback (por ejemplo, mediante explicaciones para cada respuesta), mejor será el resultado de aprendizaje (Agarwal, Bain y Chamberlain, 2012).

¿Qué tipo de preguntas hay que hacer?

Cuantas más variadas mejor. La investigación demuestra que cada tipo de pregunta sirve para mejorar un tipo de aprendizaje. Así, si quieres que tus alumnos aprendan datos, haz preguntas sobre datos; si quieres que aprendan conceptos, haz preguntas sobre conceptos; y si quieres que aprendan habilidades complejas, haz preguntas complejas. No te limites a utilizar un tipo de pregunta.

¿Utilizo preguntas de respuesta múltiple o de respuesta corta?

Ambas son válidas. Nuestra investigación demuestra que ambas mejoran el aprendizaje. En estudios en aulas reales, ambos formatos han arrojado ganancias similares. Así que utiliza la que sea más fácil para ti.

¿Practicar el recuerdo antes, durante o después de una sesión?

Se consiguen resultados más robustos cuando se practica el recuerdo después de una sesión. De nuevo, cuando más cueste “recuperar” la información, mejor. De todas formas, en cualquier momento se van a obtener buenos resultados. La ventaja de esta técnica es que es flexible. Los alumnos pueden practicar el recuerdo en casa al realizar sus tareas, pero una buena planificación es importante: no les mandes deberes sobre lo que se acaba de aprender ese mismo día, pon deberes sobre el contenido que dieron la semana pasada (McDaniel et al., 2011)

¿Hay que calificar las pruebas de recuerdo?

¡No! De hecho, hacer pruebas de recuerdo y que no tengan una puntuación o una nota numérica específica ayuda a que el alumno las perciba como una estrategia de aprendizaje y no una mera herramienta de calificación. Así, los alumnos se sentirán menos presionados y más seguros cuando cometan errores (algo que es bueno para aprender), y van a trabajar sin preocuparse por las consecuencias negativas de tener una mala “nota” (lo que hará aumentar la probabilidad de que las mismas acaben mejorando). Además, los padres no tendrán que preocuparse en pensar si estas pruebas de recuerdo son en realidad exámenes “camuflados”. Es importante decir que la práctica del recuerdo es una herramienta que ayuda a los alumnos, y no les penaliza.

El decálogo de la práctica del recuerdo

  • Utilízala como estrategia de aprendizaje, no como instrumento de evaluación.
  • No puntúes o califiques las actividades, esto reduce la ansiedad y fomentan el ensayo-error.
  • Utilízala de forma frecuente, cuantas más veces mejor.
  • Separa las actividades en el tiempo. Haz una prueba tras acabar la sesión, unos días más tarde y unas semanas más tarde.
  • Utiliza diferentes formas de practicar el recuerdo (con tarjetas, preguntas escritas, tickets de salida…)
  • Usa con diferentes alumnos, diferentes asignaturas y diferentes edades.
  • Da feedback a tus alumnos para mejorar su metacognición.
  • Trasmite el mensaje de que el aprendizaje que les “cuesta” es beneficioso.
  • Reflexiona sobre tus estrategias de enseñanza. ¿Se centran solamente en “introducir” información en los alumnos o también en “recuperarla”? ¿Los alumnos hacen actividades lo suficientemente difíciles, o son demasiado fáciles?
  • Utiliza varios tipos de pregunta: basadas en datos, en conceptos y en transferencia de conocimientos.

Referencias

  • Agarwal, P. K., Bain, P. M., & Chamberlain, R. W. (2012). The value of applied research: Retrieval practice improves classroom learning and recommendations from a teacher, a principal, and a scientist. Educational Psychology Review24(3), 437-448.
  • McDaniel, M. A., Agarwal, P. K., Huelser, B. J., McDermott, K. B., & Roediger III, H. L. (2011). Test-enhanced learning in a middle school science classroom: The effects of quiz frequency and placement. Journal of Educational Psychology103(2), 399.
  • McDaniel, M. A., Thomas, R. C., Agarwal, P. K., McDermott, K. B., & Roediger, H. L. (2013). Quizzing in middle‐school science: Successful transfer performance on classroom exams. Applied Cognitive Psychology27(3), 360-372.
  • Roediger III, H. L., Agarwal, P. K., McDaniel, M. A., & McDermott, K. B. (2011). Test-enhanced learning in the classroom: long-term improvements from quizzing. Journal of Experimental Psychology: Applied17(4), 382.

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Traducción elaborada por el autor de este blog.

Documento original (en inglés) aquí

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3 comentarios

  1. […] Después de que hayas comparado tus dibujos con los diferentes términos que describen la idea que estás estudiando, es hora de empezar a forzar el recuerdo de la información. Tienes que llegar al punto en el que seas capaz de volver a dibujar y escribir todo lo que has estudiado (en forma de diagrama, dibujos, gráficos…) pero sin volverte a mirar tus apuntes. Para llegar a conseguir esto, será necesario echar mano de la “práctica del recuerdo” (echa un vistazo a esta otra entrada). […]

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  2. Reblogueó esto en Haz tuyo foly comentado:
    Lo que en este artículo se cuenta ha sido una de las cosas más importantes que he aprendido en mi carrera. Agradezco al maestro Javier Álamo su esfuerzo en la traducción.

    Solo añadir a las propuestas de práctica, la posibilidad de utilizar las herramientas tecnológicas que tenemos a nuestra disposición: cuestionarios de Google, Kahoot, Eduplay, y muchas otras.

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