La práctica distribuida (Lo que funciona y lo que no funciona II)

Continuamos con la segunda parte de la serie de entradas dedicada a la traducción del trabajo de Dunlosky y cols., (2013) “What works, what doesn’t work“.

Práctica distribuida

Para unos mejores resultados, reparte tu estudio en el tiempo.

¿Cómo funciona? Los alumnos a menudo masifican su estudio, es decir, intentan aprender todo de golpe. Pero distribuir el aprendizaje en el tiempo es mucho más efectivo. En un experimento clásico, los participantes aprendieron las palabras en inglés equivalentes al español y después las repasaron en seis sesiones. Un grupo hizo el repaso todo seguido, otro grupo lo hizo dejando un día de por medio, mientras que el último grupo lo hizo dejando 30 días. Este último grupo fue quien mejor recordaba las palabras aprendidas. En un análisis de 254 estudios donde participaban más de 14000 alumnos, los estudiantes recordaban más tras realizar práctica distribuida (47%) que tras sesiones intensas de estudio (37%).

¿Cuándo funciona? Funciona para niños desde 3 años hasta personas adultas. La práctica distribuida es efectiva para aprender vocabulario extranjero, definiciones de palabras, e incluso habilidades matemáticas, música y cirugía.

¿Es práctico? Sí. Aunque los libros de texto presentan los ejercicios y actividades juntas en una misma sección o tema, puedes distribuirlas como consideres. Tendrás que planificarte  y superar la tendencia a procrastinar que tienen todos los estudiantes.

¿Cómo puedo hacerlo? Intervalos más largos de tiempo suelen ser más efectivos. En un estudio, una separación de 30 días mejoró los resultados más que una separación de solamente 1 día. En un estudio online basado en el aprendizaje de datos triviales, el pico de rendimiento llegó cuando las sesiones de estudio fueron espaciadas sobre el 10-20% del intervalo de retención. Por ejemplo, si queremos retener algo durante una semana, las sesiones de estudio deben darse cada 12-24 horas; mientras que para retener algo durante 5 años, debemos estudiarlo cada 6-12 meses. Aunque puede parecer que no es así, en realidad se puede retener información en estos intervalos tan largos de tiempo, y se puede recuperar rápidamente aunque pienses que lo has olvidado. Los periodos largos entre sesiones de estudio son ideales para retener conceptos fundamentales que ayuden a formar las bases del conocimiento más avanzado.

Valoración: De gran utilidad. La práctica distribuida es efectiva en estudiantes de todas las edades, para todo tipo de contenidos y sobre largos periodos de tiempo. Es fácil de aplicar y ha demostrado utilidad en diversos estudios con escuelas reales.

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Referencia:

Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., & Willingham, D. T. (2013). What works, what Doesn’t. Scientific American Mind24(4), 46-53.

(En próximas entradas seguiremos publicando las siguientes partes de este trabajo)88x31

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